Plagas cada vez menos estacionales: así se distribuyen por España ratas, cucarachas, mosquitos...

El cambio climático y el mayor confort de los espacios interiores permiten ya a muchas especies de plagas tanto sobrevivir en la época invernal como tener una actividad mayor de la habitual cuando llegan los meses del frío. 

«Las plagas suelen ser estacionales. Tienen su época de mayor apogeo en primavera, verano y otoño porque muchas de ellas son artrópodos o insectos y su temperatura corporal depende de la temperatura del ambiente. Otros son mamíferos, como las ratas, y pueden estar todo el año», contextualiza Jorge Galván, director general de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla).

«Una vez dicho esto, las plagas son cada vez menos estacionales. Aunque hace unos años había un descenso muy importante en los meses de invierno, nos hemos dado cuenta que ahora muchas plagas que eran estacionales son más habituales en cualquier época del año», explica Galván, quien lo achaca al «cambio climático y la climatización de los lugares»: «Esto hace que puedan estar en disposición de moverse, alimentarse y reproducirse en cualquier época del año, aunque en inverno sí se aprecia un descenso de actividad». 

Pero el cambio climático no solo provoca que algunas especies sobrevivan más tiempo y dilaten su época de proliferación y maduración: también les permite extender su hábitat a zonas que no lo eran antes. 

«Hay plagas más características de una zona que de otra, pero esa caracterización no es fija. Cada vez se están moviendo más las plagas con el cambio de temperaturas. Hábitats que antes no eran adecuados ahora lo son más. Y sitios donde no aparecían, aparecen», asegura el alto cargo de Anecpla. 

Otro elemento para entender la expansión de las plagas es la globalización. El constante movimiento mundial de personas y mercancías favorece que muchas especies se trasladen con facilidad de unas zonas a otras. 

Muchas plagas (ratas, oruga procesionaria, cucarachas, mosquitos, chinches…) tienen presencia en todo el territorio español pese a que puedan contar con más relevancia en unas zonas que en otras (ver gráfico). Por ejemplo, la implantación de la cucaracha americana (periplaneta americana) es nacional aunque predomina más en el sur y en el este de la península debido al calor y la humedad. Algo similar ocurre con las termitas (isoptera), más abundantes en el norte y este peninsular.

Otras, sin embargo, son propias de determinadas zonas. Es el caso de la avispa asiática (vespa velutina), instalada en la cornisa cantábrica, con especial implantación en Galicia y León; o el mosquito tigre (aedes albopictus), que domina todo el Levante peninsular; al igual que la mosca negra (simulium erytrocephalum), que además de en la costa levantina se encuentra en Madrid y zonas de Andalucía. La garrapata común (ixodes ricinus), por su parte, abarca todo el territorio a excepción del Levante y de las provincias andaluzas de Sevilla y Córdoba.

FUENTE: PERIODICO DIGITAL 20 MINUTOS