La rata negra se propaga por 35 focos de Madrid: estos son los consejos para evitar su expansión

En el último coloquio de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), uno de los temas que más atención ha suscitado ha sido la presencia en aumento de ratas en Madrid. Así lo ha notificado la Asociación Nacional de empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla) advirtiendo de que este fenómeno viene dándose con profundidad en los últimos dos años, transmitiendo enfermedades como la leptospirosis, la toxoplasmosis o el hantavirus.

Vinculada a las plagas desde la Edad Media, la rata se ha convertido en uno de los habitantes más temidos por su peculiar aspecto. Más en concreto este espécimen de rata negra (rattus rattus), por contra de la rata gris o de alcantarilla que se ve en otros países europeos, su forma de actuación suele ser cercana a jardines y parques.

Su extinción es complicada dado que suele habitar lugares donde frecuentan animales domésticos y niños

Es en los árboles de estos lugares donde anida con un parecido similar a las aves, lo que dificulta su extinción también por la cercanía de niños en estos espacios verdes. Además, su apariencia suele ser notificada por la presencia de excrementos o roeduras, características encontradas en hasta 35 focos de la capital, siendo la mayoría cerca de la estación de autobuses de Méndez Álvaro.

Eso sí, pidiendo tranquilidad por parte de los expertos, estos han aconsejado no tirar basura ni alimentos al suelo puesto que esto fomenta su aparición y reproducción. Por ello, no es aconsejable alimentar a palomas u otras especies, dado que los restos de esta comida pueden quedarse esparcidos por el suelo para posterior provecho de las ratas.

Qué hacer para luchar contra la rata negra

En el portal web del Ayuntamiento se ha esgrimido una guía como ayuda donde se detallan, entre otros asuntos, las siguientes recomendaciones para ayudar desde la labor ciudadana a la extinción de este particular vecino:

– Extremo cuidado en la gestión de residuos (basuras), piedra angular de la prevención de ratas en ciudad.

– Reparar, sellar todas aquellas grietas, fisura, «pasa-tubos», que pudieran permitir el acceso de estos pequeños animales.

– Extremar los cuidados en el almacenamiento de alimentos, frecuente objetivo predilecto de estos roedores.

– Disponer de almacenes, trasteros, ordenados y convenientemente supervisados.

– En interiores, deben ser los profesionales (empresas de control de plagas) los responsables de establecer los diagnósticos de situación y realizar las recomendaciones correctoras y tratamientos que se estimaran oportunos.

– Para infestaciones ligeras en ámbito doméstico, el ciudadano puede optar por un autocontrol que podría tener éxito en la medida que se apliquen enérgicamente los principios ambientales citados y que se utilicen muy juiciosamente los rodenticidas comercializados como domésticos.

Fuente:  PERIODICO DIGITAL eleconomista.es